Aunque la marca es alemana, gran parte de su impacto ambiental se desarrolla en Indonesia, donde opera el programa GOT BAG Indonesia. Allí colabora desde 2018 con comunidades locales para:
Recoger residuos plásticos de océanos, ríos y costas.
Implantar sistemas de gestión de residuos.
Transformar el plástico reciclable en materia prima para fabricar sus productos.
Generar empleo y mejorar los medios de vida de las comunidades locales.