Ligera, con carácter y con alma. Esta bombonera está pensada para quienes no se conforman con lo de siempre. Tiene un saquito interior pintado a mano que puedes intercambiar, una carcasa resistente e impermeable y una tira regulable para llevarla como tú quieras. Un bolso que se adapta a tu estilo, tu ritmo y tus ganas de jugar con los detalles.
Sin existencias
Este bolso no pasa desapercibido. Su estructura está formada por tiras negras e impermeables entrelazadas y rematadas con remaches metálicos en oro viejo. Dentro, un saquito de algodón orgánico pintado a mano aporta el alma: cada trazo es único, cada bolso es irrepetible. El contraste entre lo rígido y lo suave, lo industrial y lo artístico, convierte a esta bombonera en una pieza con actitud.
Es ligera, no pesa más de 200 g, lo que la hace comodísima para el día a día. El saquito se fija con botones a la base y se cierra con goma interior y botón metálico. Puedes extraerlo y cambiarlo según el humor o el look del día: en nuestra web tienes saquitos intercambiables con diferentes colores y estampados para renovar el bolso sin necesidad de cambiarlo entero.
La pintura está sellada con calor y es permanente. El saquito se puede lavar en lavadora, mejor en frío o hasta 30º y con jabón neutro. La carcasa, al ser impermeable, se limpia fácilmente con un paño húmedo.
La tira es regulable para que ajustes el largo como más te guste. El bolso no tiene bolsillos y aunque su estructura es robusta, se adapta ligeramente al cuerpo con el uso.
Cada bombonera es 100% vegana, hecha de forma artesanal, local y ecológica en nuestro taller en Euskal Herria. Solo se producen un máximo de cinco bomboneras por diseño de saquito pintado, así que la tuya será única. No hay dos iguales.